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Diciembre 2000 

La Opinion

Organ Oficial de la Coordinadora Social Democrata

 

 

En esta Entrega:

* La "Mafia Miamense" no existe.   Por Salvador Subira 

* Conversatorio.    Manuel Cuesta Morua

* "Cuba y Estados Unidos acuerdan en el embargo" Por Eusebio Mujal


* La Politica y la Izquierda.   Por Byron Miguel

* Intencion de Unificacion.   La Corriente Socialista Democratica y la    Coordinadora Social Democrata trabajan para un Proyecto Comun.

* Se fundan los Comites de apoyo a un Proyecto Social Democrata Cubano.

    LA "MAFIA"  MIAMENSE no existe.

por  SALVADOR SUBIRA

Los democratas cubanos en exilio somos una obsesion para el regimen comunista cubano. A lo largo de 42 anos hemos sido la diana favorita para sus dardos envenenados. Posiblemente porque nuestro vacio en la patria restaba merito a su poder.

La extensa coleccion de epitetos (gusanos, delincuentes, bandidos, mercenarios, agentes de la CIA, lacayos del imperialismo yanqui ....) no se conforma con la riqueza del Castellano, y ahora toma prestado de otros idiomas. El ultimo que repite en estos dias es el de "mafia". Pero lejos de desfallecer por el veneno, estamos ganando en salud.

La saga del exilio cubano es una historia de dolor, pero sobre todo de un coraje que lo dignifica. En primer lugar, salir al exilio, fue optar por la libertad, aunque implicara renunciar al resultado de toda una vida y llegar en estado de indigencia con todas sus incertidumbres.

La Florida es un camino historico para los cubanos que comenzo en el siglo XVI. Desde territorio cubano se procedio a la conquista de la peninsula que entonces recibio su nombre actual en nuestro idioma. En la organizacion colonial espanola la Florida estuvo bajo la autoridad de la Capitania General basada en Cuba. El obispo de la isla tambien regla en la peninsula, y religiosos nacidos en la isla fueron de los primeros en misionar a los aborigenes en territorio floridano. La toma de La Habana por los ingleses en el siglo XVIII tuvo como consecuencia la separacion politica definitiva de la Florida que fue cedida a cambio de La Habana.

A territorio floridano fue a parar el primer delegado cubano que se envio a Espana cuando una convocatoria a Cortes que luego fue perseguida por la Corona. A la Florida se dirigieron los exilados cubanos durante todo el siglo XIX en que el activismo politico en la isla era reprimido. Ciudades como Tampa y Cayo Hueso guardan huellas de la influencia cubana. Y desde la Florida tambien Jose Marti organizo diversas expediciones durante la guerra de independencia. No puede extranar pues que los cubanos en la crisis politica actual tambien emigraran hacia la Florida, y lo han seguido haciendo por anos en fragiles balsas que son una temeridad en la Corriente del Golfo, en busca de tierras de libertad que demasiadas veces no llegan y terminan en un cruel misterio.

Los cubanos tenemos que dar gracias a la Union americana por haber sido el unico puerto abierto para recibir a nuestros nacionales, aunque eso significara sentirse desorientados en medio del "american standard english". Pudimos sobrevivir gracias a los servicios sociales de este pais y la ayuda de muchos norteamericanos compasivos.

Los politicos de U.S.A. siempre fueron otra historia. Desde John Quincy Adams que nos veia como una manzana destinada a madurar y caer por su propio peso en manos de la Union. La invasion de la isla por los rough riders de Teddy Roosevelt al final de nuestra guerra de independencia cuando ya era evidente el agotamiento espanol y la cercana victoria del ejercito mambi, fue de un oportunismo evidente rema-tado por el descaro de excluir a los cubanos en el Tratado de Paris. La Enmienda Platt fue la siguiente impertinencia. Y ya en el proceso contra la implantacio'n del comunismo en Cuba fue manifiesta la intencion de manipular a los luchadores democraticos y convertirlos en instrumentos de "sus" planes para Cuba, sin tener en cuenta los mejores intereses del pueblo cubano.

Mientras los paises socialistas, y especialmente la Union Sovietica, ayudaban con largueza al regimen cubano para consolidar su poder comunista, el gobierno norteamericano condicionaba su ayuda a los luchadores democraticos a que obedecieran sus planes. Como el tiempo obraba en favor del regimen los cubanos optamos por combinar las discrepancias (no publicadas nunca) con la mayor ayuda posible. Giron fue una derrota de la estrategia y la logistica norteamericana, pero tuvo la virtud de ser una lucha de cubanos. Por ese camino ineficiente y tortuoso del gobierno de U.S.A. Cuba quedo convertida en una pieza de la Guerra Fria. Para abreviar anadamos solo la indiferencia de la administracion Clinton ante el derribo en espacio internacional de dos aviones de Hermanos al Rescate que realizaban labor humanitaria con los balseros cubanos en el estrecho de la Florida. Pero entiendase bien que no le pedimos a nadie que pusiese los muertos; los pusimos nosotros. Ni le pedimos a nadie que arriesgara o sufriera la carcel comunista: la sufrimos nosotros.

En otro orden de cosas, los que durante cuarenta anos llegaron pobres, por su esfuerzo y capacidad fueron progresando dia a dia, con dedicacion y trabajo honrado, enfrentando la discriminacion. Creando una plaza bilingue y ofertando capacidad fueron transformando sin proponerselo, a una pequeha estacion de turismo invernal en la pujante ciudad que hoy conocemos. Asi fueron ganando terreno y derechos en una sociedad que respeta los derechos, ascendiendo en sus instituciones abiertas a la participacio'n de todos, constatando el creciente peso social que representaban.

Si algo debe servir de legitimo orgullo a los cubanos no son los resultados ni los niveles alcanzados, sino la reciedumbre y el coraje que los asistio al inicio de todo. Profesionales de todos los ramos y operarios de todos los oficios trabajando ahora como ascensoristas, despachando gasolina, como vendedores ambulantes y camareros de hotel. Se hizo trabajo de braceros en las recogidas de hortalizas de Homestead. Maleteros, jardineros, pintores, y cuanto oficio improvisado daba una oportunidad honrada para sostener una familiar

Y llego tambien el tiempo de querer influir en los asunto publicos. Con timidez primero y luego con seguridad creciente se escalo la politica: Comisionados y Alcaldes de ciudad o condado, representantes y senadores estatales, representantes federales. Y ultimamente como comunidad, y por los caprichos de la vida, siendo factor de importancia para la eleccion del presidente de U.S.A.

La prosperidad material de los cubanos es conocida. Se dice que somos el grupo de inmigrantes con mas rapido desarrollo y logros economicos. Puedo decir en nombre de todos que hubieran preferido generar esta riqueza en su patria, y que les duele que Cuba se haya convertido en un mendigo internacional. Los capitales que dejaron en la isla se malversaron en polvora, represion y subversion. No obstante envian ochocientos millones de dolares anuales a sus familiares en la isla para ayudarlos a sobrevivir, porque el regimen ha desaparecido muchos articulos de primera necesidad del ya escaso sistema de racionamiento nacional que dura 40 anos, y solamente se pueden adquirir con dolares en tiendas (shoppings) estatales, increiblemente surtidas de todo, y que cubren todo el territorio nacional. Lo curioso de este sistema es que ningun cubano de la isla puede recibir su salario en dolares.

Algunos critican que se este ayudando al regimen con una inyeccion de dolares que en ultima instancia siempre llegan a manos del gobierno. Pero mas bien creemos que es una demostracion de madurez emocional, porque los afectos y la preocupacion por los familiares deben ser de un orden superior a lo politico.

La prosperidad del exilio tambien ha servido para ayudar en su nueva vida a nuestros nacionales que han venido escapando de Cuba a lo largo de 40 anos. Tanto los que lo han hecho en pequenos grupos como en grandes migraciones. En los anos 60 fueron 3000 que vinieron en mas de mil embarcaciones en el transcurso de unos dias saliendo por Camarioca en la provincia de Matanzas.Los vuelos de la Libertad que siguieron a Camarioca y duraron hasta 1973 trajeron 260,000 refugiados. En los anos 80 fueron 125,000 los que salieron por el Mariel en la provincia de Pinar del Rio. En los anos 90 el gobierno norteamericano decidio interceptar una salida masiva en balsas improvisadas que fue estimulada por el regimen desde numerosos lugares en la costa norte de la isla. Los interceptados llegaron a la cifra de 35,000 que fueron llevados a la base naval de Guantanamo para desalentar la salida, pero luego lograron su entrada escalonada en U.S.A.

Siendo de la patria de Jose Marti nos formamos en el amor de nuestros pueblos y de "nuestra America". Y esto lo demostramos ayudando a todos los pueblos hermanos que sufren catastrofes naturales. Aunque gobiernos de America Latina evaden el tema de la democratizacion de Cuba, nos sentimos compelidos a ayudar a sus nacionales que emigran a U.S.A.. Representantes federales cubanos luchan en el Congreso de Washington para legalizar la permanencia de estos en territorio de la Union, asi como tambien para su reunificacion familiar.

Esto es el exilio cubano de Miami: una comunidad que valora la libertad, y que en medio de mucha indiferencia, representa mas de 40 anos de lucha continua por la democratizacion de su pais. Un grupo humano que salio "de su pais pequeno" y ha probado exitosamente sus capacidades en un mundo que es ancho y es ajeno. Un conjunto integrado por individuos con el mismo trasfondo historico pero llegados en tiempos distintos y por oleadas sucesivas que se originaron en diferentes niveles del trauma comunista cubano. No es tarea facil amasar toda esta diversidad. De hecho hay opiniones distintas y actitudes diferentes como corresponde a una democracia. Pero cuando se trata de asuntos que atanen a la libertad de Cuba hay una convergencia multitudinaria que asombra, merece respeto y es toda una esperanza para el futuro de Cuba.

Quizas valga la pena regresar al tema de los insultos que nos prodiga el regimen comunista de Cuba y con el que iniciamos este escrito. "Mafia" es una organizacion ilegal que permanece en la sombra, bajo la autoridad de un jefe omnipotente que la dirige para su propio beneficio, y que no vacila ante ningun tipo de crimen. Este tipo de estructura no es identificable con la comunidad cubana de Miami. Pero si concuerda con la impuesta por Fidel Castro en la isla de Cuba.

 

* Conversatorio.  Manuel Cuesta Morua

   

CUESTA MORUA HABLA AL EXILIO

Alguno de los compatriotas aquí presentes me decía a la entrada que estábamos ante un gran ajiaco aquí adentro, Aquí hay de todas las tendencias, de todas las sensibilidades, de todos los temperamentos. Creo que esa fue una de las frases más afortunadas de Fernando Ortiz, decir que somos un gran ajiaco. Es de ese gran ajiaco es del cual se nutre y se alimenta la nación cubana. Desafortunadamente este conversatorio, este ajiaco aquí en el interior de este recinto no lo tenemos en La Habana ni en cualquier otra provincia de Cuba. Una mala fortuna que no sea así, pero yo tengo la esperanza como todos aquí presentes que un buen día veremos la posibilidad de que todos discutamos nuestros destinos nacionales al interior de Cuba, de que todos aportemos nuestra riqueza, nuestra propia experiencia de cualquier graduación para que el proceso cubano se encamine hacia una meta realmente madura y hacia un sitial que de algún modo nos permita decirle a todos los cubanos que hemos cumplido con nosotros mismos. Creo que es el gran reto, el gran desafío que tiene nuestro país desde que somos una nación, por lo menos con conciencia clara de que eso somos.

Por aquí quiero empezar, por hablar de la nación. Por lo tanto, todo lo que se dijo de la Corriente Socialista Democrática y de la Coordinadora Socialdemócrata es un dato para el archivo de nosotros mismos, pero aquí quiero hablar de nación, quiero hablar de varios elementos que creo que son importantes y quiero compartir esa experiencia con ustedes que de algún modo nos insertaría a todos en este gran debate-ajiaco con la democracia en Cuba.

Quiero empezar por unas breves preguntas que creo que de algún modo van a concitar una profunda respuesta de todos los que estamos aquí reunidos esta noche. Y las preguntas tienen que ver con las reales posibilidades de la nación cubana, si existe realmente un sentimiento optimista de que la nación cubana puede ser con todos sus elementos.

La segunda pregunta tiene que ver definitivamente con cuál es el compromiso que podemos asumir todos los que estamos acá y los que están también en Cuba que desafortunadamente no están presentes con nosotros, en cuál debe ser el camino para alcanzar la democratización de Cuba.

La tercera pregunta tiene que ver con cuál es la posición que acá en el exilio cubano creen ustedes que de alguna manera puedan compartir con nosotros al interior de Cuba para que ese proceso de democratización se lleve a buen puerto, se lleve a buen camino.

La cuarta pregunta tiene que ver con qué realmente puede hacer el exilio cubano para ayudar al interior de Cuba, para ayudar a esos demócratas que están debatiéndose, unos en las prisiones, otros en las calles o en sus casas para alcanzar la democratización de Cuba.

La quinta pregunta tiene que ver con qué realmente conocemos nosotros de lo que es Cuba. Y por esta quinta pregunta yo avanzo mi primera respuesta. La visión que todos tenemos, que todos compartimos de alguna manera, habla de una Cuba totalitaria para algunos, dictatorial para casi todos, autoritaria para unos pocos, post-totalitaria para algunos académicos, en definitiva una Cuba en la cual el destino de los cubanos parece que no encuentra su rumbo. Esa es la visión que predomina desde todas las esquinas del debate democrático en Cuba, de los que están al interior de Cuba como también, hasta donde yo conozco -y conozco bastante poco de los que están acá en el exilio-, pero detrás de esa Cuba del esquema que nosotros hemos planteado, del esquema que de alguna manera orienta nuestra acción, orienta nuestra percepción de la realidad cubana, y por supuesto, orienta las actitudes que nosotros asumimos ante el proceso cubano, la pregunta crucial de qué Cuba existe detrás de ese esquema creo que continúa sin respuesta. Continúa sin respuesta porque creo que hemos puesto las percepciones por delante de la visión objetiva de lo que está sucediendo en Cuba.

Y a eso voy a referirme concretamente diciendo que la evolución de la sociedad cubana nada tiene que ver con el discurso oficial. La evolución de la sociedad cubana poco está teniendo que ver con la voluntad del Gobierno Cubano, la evolución de la sociedad cubana, ahora mismo está regentando y está determinando un serio debate democrático al interior de casi todas las instituciones en Cuba, desde la familia -que los demócratas cristianos protegen mucho- hasta las escuelas -que son la bestia negra del Gobierno Cubano- hasta los campos, hasta la disidencia y hasta el gobierno mismo, hay un gran debate sobre qué camino va a tomar Cuba en este momento. Y ese debate desafortunadamente continúa enmascarado por el discurso duro del gobierno y por el discurso inmovilista de las instituciones en Cuba. Pero realmente lo que está sucediendo en Cuba ahora, desde mi propia percepción, nada tiene que ver, ni con los esquemas que de alguna manera sostenemos -y eso supone una autocrítica de nosotros mismos- y nada tiene que ver con la voluntad del Gobierno Cubano.

Hacia esa visión es que se ha encaminado el proceso y la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada de la cual algunos de los presentes participan, otros observan, otros critican y creo que eso es muy bueno, pero el proceso mismo de la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada va encaminada a tratar de alimentarse por lo que está sucediendo realmente en Cuba para tratar de encaminarlo, para tratar de que de alguna buena vez y de alguna buena manera, ese proceso se encamine hacia lo que todos queremos, un proceso de democratización.

¿Qué podemos hacer entonces para ayudar a fortalecer esas tendencias que al interior de Cuba se están produciendo, para lograr que el debate del "mercado negro político" -como le llama un buen amigo mío- pase al debate institucional del poder en Cuba y de las instituciones en Cuba? ¿Qué podemos hacer para que esas tendencias se abran camino? Esa es la gran pregunta para la cual casi o ninguno tenemos respuesta, por lo menos al interior de Cuba. Es por eso que hemos enfatizado que hay unas cuantas pistas que son importantes a seguir para que este proceso se encamine en una mejor dirección. Y esas pistas tienen que ver, Primero, con la nación cubana. Creo que hay un serio compromiso que asuma la oposición, tanto dentro de Cuba como al exterior de Cuba con el proceso de la nación cubana. Creo que nos va a adelantar muchísimo, porque desafortunadamente, por lo menos al interior de Cuba -no hablo del exterior, del cual conozco muy poco- creo que hemos pospuesto el discurso, hemos pospuesto el debate de la nación, el debate de qué nación queremos los cubanos, el debate de cómo podemos nosotros desmonopolizar el conflicto de la nación cubana que apresa de alguna manera o pretende apresar el Gobierno Cubano. Creo que buscando un acuerdo sobre que el hecho mismo de que la nación cubana es un proceso aún inconcluso y de que todos debemos asumir la nación cubana, creo que eso abriría un buen camino para profundizar y ayudar a cementar esa tendencia que al interior de Cuba se debate por la democratización.

La otra pista tiene que ver con el mecanismo para alcanzar el debate democrático en Cuba. Y este es un elemento casi crítico en el debate de todos los cubanos tanto dentro como fuera de Cuba. Tiene que ver no con las posibilidades no de un diálogo dentro de Cuba o con el Gobierno Cubano. Muchos dudan de que el diálogo pueda arrojar elementos positivos, hay quien duda que el diálogo pueda conducir a una evolución o a una transición democrática en Cuba. Muchos dudan de que la negociación con las autoridades cubanas -que para muchos quiere decir Fidel Castro-, pueda producirse en un buen momento para que el proceso democrático se haga. Creo que las dudas tienen su status cierto, tiene sus fases muy claras, pero nosotros al interior de Cuba hemos apostado por un solo camino -y ésta es la segunda pista importante del proceso- que es el diálogo y la negociación con las autoridades cubanas. Creemos que no hay otro camino para evolucionar la situación, evolucionar y transitar hacia la democracia que no pase por el diálogo. Creemos que no hay otra vía para que la sociedad cubana evolucione en una dirección civilizada que no sea el diálogo y la negociación con las autoridades cubanas.

Aquí es donde comienzan a complicarse todas las posibilidades, aquí es donde comienzan a llover todas las críticas y es aquí donde comienzan a expresarse todas las dudas sobre la viabilidad del proceso del diálogo con las autoridades cubanas. Y esas dudas, repito, están muy cimentadas, porque hasta ahora no se ha producido ningún diálogo.

Pero ése es el compromiso cierto y esa es la base sobre la cual se orienta no sólo la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada. Hay otros grupos al interior de Cuba y otros grupos fuera de Cuba que hablan también de diálogo, aunque no estén integradas en este proceso. Pero hablo de la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada porque es sobre lo único que puedo hablar en términos de concertación política al interior de Cuba y al exterior y creo que es la pista del diálogo, es de compromiso con la nación. Son los dos rieles principales sobre los que hemos orientado nuestra posición política y sobre lo que hemos aportado para que este proceso pueda encaminarse hacia una democratización. Y ese elemento tiene que ver con el lenguaje; es decir, tiene que ver con nuestra cultura, qué lenguaje debemos asumir los cubanos para alcanzar el proceso de democratización en Cuba.

Aquí la cosa se complica muchísimo, pues los cubanos, como buenos hijos de España, como buenos hijos del mundo latino -porque yo soy negro y también me considero como parte de esa cultura hispánica- no tendemos a utilizar lenguajes de negociación, no tendemos a usar lenguajes de diálogo. Esto es algo que ha sido déficit en la historia política de Cuba y también ha sido un déficit en la historia misma de la oposición en la cual nosotros nos encontramos. Para nosotros el lenguaje es básico, lo que posibilita y abre las puertas de una posible negociación. Si imitamos -y esto ha sido una reflexión misma de la Mesa al interior de Cuba- las actitudes y el lenguaje de las autoridades cubanas, se quema toda posibilidad de un proceso de transición. Si respondemos a las autoridades cubanas en los mismos términos que ellos pretenden actuar, pues se queman también los puentes que pueden conducir a una evolución pacífica y civilizada de Cuba hacia la democratización. Nosotros hemos optado entonces por sostener un lenguaje adecuado para el debate político de Cuba. Y esto es también complicado, porque nosotros tenemos la tendencia a a asumir que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, que "al pan, pan y al vino, vino". Eso es parte de nuestro acervo cultural.

Pero alguien decía y creo que con muy buen tino -yo saludo mucho la sabiduría antigua- que la búsqueda de la verdad a todo tren, no conduce a la paz. Quien pretenda buscar la verdad no va a conducirse hacia la paz. Quien pretenda buscar la paz debe tener cierta prudencia con la verdad. Creo que los pueblos que han evolucionado políticamente, los pueblos que han evolucionado civilizadamente hacia un proceso de diálogo, reencuentro y negociación han pretendido siempre buscar la paz y dejar un poco la verdad para los historiadores, porque buscando en todo tiempo y a todo tren las verdades históricas casi siempre se camina hacia la guerra. Esta es la experiencia histórica. Creo que contemporáneamente podemos asistir a muchísimos procesos políticos en el mundo donde los contendientes han pretendido y han conseguido la paz dejando la verdad para los historiadores. Esa es claramente la posición de la Mesa de Reflexión en cuanto a la búsqueda de un lenguaje civilizado para la evolución política de Cuba.

En este proceso, afortunadamente, nos acompañan muchos de los cubanos que estuvieron presos en los primeros años del llamado proceso revolucionario. Guardaron prisión cuando nadie escuchaba, dieciocho, veinte, veintidos años y hoy evidentemente, no olvidaron, porque esas experiencias son inolvidables, pero supieron perdonar. Han puesto los destinos de la nación cubana por encima de sus experiencias personales. Y este es un proceso que creo que merece el tributo, un proceso que legitima y ayuda a buscar los mecanismos más acertados para que este diálogo de alguna manera pueda producirse. Este es el tercer elemento que identifica la tercera pista que de alguna manera camina al interior de Cuba la Mesa de Reflexión.

Hay una cuarta pista que para nosotros es importante y no quiero pasar por alto y tiene que ver con la relación de los cubanos dentro de la Isla con los cubanos fuera de la Isla. Para nosotros es crucial, básica, cambiar la percepción de que porque se está fuera de la Isla, no se puede tener una influencia positiva en el proceso de democratización de Cuba. Nosotros hemos asumido muy claro que evidentemente los cambios tienen que producirse al interior de Cuba y que por lo tanto los que están en la Isla, por su situación geográfica, su situación espacial, tendrían en un futuro un protagonismo en el proceso de democratización de Cuba. Pero esa percepción nada tiene que ver con la posibilidad de un trabajo conjunto, con la posibilidad de una participación protagónica también de los que están fuera de Cuba que tienen una sensibilidad y un compromiso con la democratización del país. Creo que nada tiene que ver el hecho mismo del lugar donde nos encontramos físicamente con la posibilidad misma de influir positivamente en la democratización al interior de Cuba. Tiene mucho que ver, sí, con la percepción, con los modos, con las maneras de acercarse al problema cubano, pero en ningún caso con la geografía en la que nos encontremos en un momento determinado.

Es por eso que nosotros hemos firmado este documento con la Coordinadora Socialdemócrata, porque tenemos la percepción, la claridad, la determinación de que nuestros compatriotas que están fuera de Cuba pueden participar también claramente en el proceso de democratización. Muchas gracias.

 


 

* Intencion de Unificacion. ( La Corriente Socialista Democratica dentro de Cuba y la Coordinadora Social Democrata Cubana en el exilio trabajan para un Proyecto Social Democrata Cubano )

 

 

A Fondo. Eusebio Mujal León, politólogo
Eusebio Mujal León: "Cuba y Estados Unidos acuerdan en el embargo"

Oscar Raúl Cardoso - El Clarín, Argentina

 
Domingo, 26 de marzo de 2000

La revolución, cuarenta años después. El embargo que desde hace décadas mantiene Estados Unidos sobre Cuba se ha vuelto irrelevante para el destino de la isla rebelde, concede el politólogo cubano-americano Eusebio Mujal León. Pero, agrega, es impensable que sea levantado porque lo respalda una extraña coalición: "El exilio cubano en la Florida, Estados Unidos y el propio Fidel Castro".

Mujal León es director del Departamento de Gobierno de la prestigiosa Universidad de Georgetown, un experto en la cuestión cubana y coordinador del seminario "Cuba en el siglo XXI" en la misma casa de estudios. Admite que las ciencias políticas fallaron cuando, después del colapso socialista, predijeron un rápido final para el régimen castrista. Mujal visitó recientemente Buenos Aires para acordar la creación de una nueva maestría conjunta con la Universidad Nacional de San Martín.

Después del colapso del socialismo burocrático, a comienzos de los años 90, el destino de Cuba está apareciendo como un agujero negro para los cientistas políticos. La caída de Fidel Castro era inminente, decían, pero el régimen continúa. ¿Qué sucedió?

-La pregunta no sólo tiene que ver con Castro sino con la politología. Recuerdo una advertencia de Max Weber sobre el "determinismo retrospectivo", una frase que lleva 20 años marcándome. Todo lo que ha ocurrido parece inevitable y el futuro parece impredecible. ¿Por qué? Porque carecemos de los instrumentos. Yo parto de esa incertidumbre que, además, está confirmada por los hechos. No fuimos capaces de entender o predecir lo que fue el colapso del imperio soviético, o el final de las dictaduras militares en América latina; lo que fue la crisis de la deuda y sus consecuencias, aun las positivas. Uno de los fenómenos que menos entendemos es el de la inercia, a pesar de que la historia nos ha mostrado muchas veces que los regímenes políticos, una vez que están establecidos y consolidados, tienen mucha inercia, por injustos y opresivos que sean.

La inercia es importante, pero insuficiente. Castro no se limitó a subsistir sino que su régimen parece haber rejuvenecido. ¿Acaso los pronósticos siguen empecinados en el error?

-A la inercia hay que añadir la personalidad y la capacidad política de líder que Castro indudablemente tiene. La analogía es un deporte intelectual que no me gusta practicar, pero en este caso es válida. La analogía la da el box: en las peleas por el título es casi siempre imposible ganarle por puntos al campeón. Se gana destronando al campeón por knock-out.

¿Los triunfadores de la Guerra Fría no pudieron noquear a Castro?

-La verdad es que no es fácil destronar a alguien que tiene el manejo del poder que tiene Castro. No es sencillo en una sociedad democrática y es aún más difícil en una sociedad autocrática como la de Cuba. Hay toda una serie de factores que han contribuido a la permanencia. Están también los errores cometidos por los opositores a su régimen, tanto Estados Unidos como el exilio cubano. La capacidad de represión del régimen también es induda ble. Para que haya cambio en Cuba tiene que haber una alternativa. Hoy no existe alternativa dentro de Cuba. Si acaso existe, parece que está en Miami, y es poco presentable como nacionalista.

En los 90 se decía que Castro era anacrónico. ¿Acaso el verdadero anacronismo no es el que ganó al exilio cubano en Miami, que sigue empecinado en su propia guerra fría?

-Lo de Cuba es una guerra civil de 40 años y los que la libran, de uno y otro lado, están inevitablemente atrapados en el tiempo. Lo importante es saber cómo logró sobrevivir el régimen que, entre otras cosas, ya no creo que sea socialista. Habría que entender lo que significa esa supervivencia en términos de cambio económico y social. La cuestión es cuándo esos cambios van a tener su consecuencia política. Mientras esté Fidel, no se puede responder a esa pregunta.

¿Cuál es la naturaleza de esos cambios?

-Lo puedo explicar mejor con un chiste. La policía lleva a un borracho, una noche, a casa. Lo entregan a la mujer y uno de los policías le dice: "Pobre, insiste en que es el jefe de los camareros". La esposa responde: "Sí, sí, pobre. Me parece que sufre de delirio porque de hecho es director de un hospital, pero trabaja como camarero". Así de absurdo puede llegar a ser el cambio social de la isla. La isla se empieza a parecer, desde un punto de vista económico, para bien y para mal, a lo que son los vecinos: lo que es la cuenca del Caribe. Fidel no puede aguantar eso. Ha tenido que impulsar ese proceso de cambios económicos para mantenerse en el poder. Y a estos le siguieron cambios sociales brutales. Es otra Cuba. El Estado ya no tiene la capacidad de antes; vivir en Cuba es incurrir en la ilegalidad diariamente. Empieza a haber una estratificación social muy fuerte. La última gran aventura de Fidel, la última aventura guerrillera de Fidel, es intentar recrear otro régimen. ¿Lo va a lograr? No estoy seguro.

¿No tiene Castro -pese a todo- más imaginación que las democracias latinoamericanas que se enfrentan diariamente con mayor insatisfacción de sus sociedades?

-No, creo que las democracias sólo parecen no tenerla. En todo caso tienen que desarrollar esa imaginación, porque debe haber un desarrollo sostenible. Las democracias están en mejor condición de hallar nuevas soluciones, aunque no lo hayan hecho bien todavía, que una dictadura. Una dictadura, a medio y largo plazo, es incapaz de hacer eso. Existen muchos estudios científicos sociales que muestran que para lidiar con crisis económicas, con todo tipo de retos, son mejores los gobiernos con autoridad moral.

¿Cómo es posible, con los límites sociales estrechos propios de este nuevo capitalismo sin fronteras, encontrar esa imaginación?

-El ejemplo son los procesos que se están viviendo en el Cono Sur de América latina -incluyendo la Argentina, por cierto-, que es la parte más avanzada de la región. En el Cono Sur se está retomando el hilo de la importancia que tiene el Estado para la buena gestión. El modelo democrático implica una sociedad civil fuertísima y también un Estado fuerte, capaz de articular redes sociales. No con el peso del Estado burocrático anterior, porque ese era un Estado centralista e ineficiente y tenía que acabar. Pero lo que no puede imponerse es el modelo de anarquía de Estado, el modelo en que no se puede ni regular, ni intervenir. Si uno mira a los países industriales avanzados -Europa ciertamente, pero también Estados Unidos-, allí existe el Estado fuerte, interventor. íClaro que existe el Estado interventor!, porque en Estados Unidos se cobran los impuestos e interviene el Estado. Estados Unidos y Europa son, con todo, casos diferentes: ca da país tiene su idiosincracia. Pero el desarrollo no lleva consigo el desmantelamiento del Estado.

El balance de la historia

En uno de sus ensayos, usted habla del futuro cubano signado por un "postotalitarismo carismático". Antes de que ese futuro llegue, ¿no habría que admitir que Castro parece capaz de exprimir ese carisma hasta la última gota?

-Si lo que se evalúa es la permanencia en el poder, la capacidad de mantener autoridad, pues sí, Castro es capaz de exprimirle hasta la última gota. Pero si lo que se quiere hacer es un verdadero balance histórico, la cosa es distinta. Yo soy cubano-americano, pero me considero muy moderado; soy demócrata y, por lo tanto, me gustan las democracias. No me gustan la violencia revolucionaria ni la violencia reaccionaria. Recuerdo la frase con que respondió León Tolstoi, en 1905 o 1906, a una pregunta sobre si había alguna diferencia entre esas dos clases de violencia. "Claro que sí -dijo-, una es mierda de gato y otra es mierda de perro".

Más allá de valoraciones éticas, ¿qué pasa con el carisma de Castro, que parece inmune al deterioro que sufren líderes democráticos como Fernando Henrique Cardoso en Brasil, Carlos Andrés Pérez en Venezuela, entre otros?

-Hay que preguntarse para qué sirvió y para qué sirve ese carisma de Castro. ¿Sólo para mantenerse en el poder? ¿O para desarrollar el país? En este último contexto el carisma de un líder democrático, que está sólo cuatro, seis u ocho años en el poder, hay que medirlo de una manera distinta al de una persona que ha estado 40 años. Es decir, a Cuba, al fin y al cabo, se la tiene que comparar no con el año 59, sino con lo que han logrado los países que estaban a la misma altura de Cuba en ese año de la revolución. No solamente en Latinoamérica. Hay un caso que es extraordinario: Taiwán. En el año 58, Taiwán tenía un ingreso per cápita menor que el de Cuba y exportaba más azúcar que Cuba. Es decir, dependían del azúcar 22 millones de habitantes, y hoy tiene un producto bruto que es la mitad del producto de la China continental.

En cualquier caso, lo cierto es que Castro parece haber hallado, tras la crisis comunista, un espacio internacional para su país que pocos creían que podía haber. ¿Qué lo ayudó a hacer esto?

-Hay varios factores. No ha tenido oposición capaz, por el motivo que haya sido, y Estados Unidos le ha hecho el juego, permitiéndole utilizar el arma del nacionalismo de una manera desmesurada. Castro es un hombre con una gran capacidad, un gran olfato y, como todo político, a lo que juega es no a lo que va a pasar de acá a 10 años, sino a lo que va a pasar de aquí a un año o 6 meses. En ese juego tiene una ventaja. El exilio no está pensando así, los norteamericanos no piensan así. El está pensando en la supervivencia. Puede oscilar de lado a lado y le permite la dolarización, el turismo. Fueron medidas eficaces en el corto plazo, pero a mediano y largo plazo, van a tener consecuencias dramáticas. Pero para estos años difíciles han sido el tanque de oxígeno político.

Usted habla de "errores" abstractos cometidos por la diáspora cubana y por Estados Unidos. En concreto: ¿no es el largo embargo económico a Cuba uno de esos errores mayores?

-Hay que enfrentar la realidad: errado o no, anacrónico o no, el embargo contra Cuba va a seguir. Va a seguir porque existe una extraña coalición que está en favor del embargo. Sus componentes son los exiliados, en su mayoría; el gobierno norteamericano, por inercia y porque tantos presidentes anteriores han sido escaldados por el tema Cuba, y Fidel Castro, porque le interesa la continuidad de ese embargo. Esos tres están de acuerdo. Están en desacuerdo en todo lo demás, pero están de acuerdo en que el embargo continúe.

Aun así -dado el entusiasmo inversor europeo, mexicano y de otros-, ¿no se está volviendo irrelevante?

-A eso iba. El embargo no soló se está convirtiendo en irrelevante, sino que ya es irrelevante, porque flujo inversor ya hay, movimiento de personas ya hay. Los exiliados, esos mismos exiliados que apoyan el embargo, envían dinero y bienes a sus parientes y amigos en la isla. Más de mil millones de dólares anuales envía el exilio. Lo menos que se puede decir es que es un embargo especial.

¿Cuál es la alternativa al embargo?

-Lo más importante es buscar la manera de profundizar la relación entre la sociedad cubana y el resto del mundo, incluyendo a los cubanos que viven en Miami. Hay que globalizar a Cuba, citando las palabras del Papa: "Abrirse a Cuba y que Cuba se abra". Estoy muy a favor de la ayuda humanitaria, de la cuestión de las medicinas, de los aspectos educativos, de los flujos de recursos de las familias que están separadas, porque todo eso lo que nutre son los nexos naturales que tiene que tener la isla con el resto del mundo. La globalización de Cuba es lo único que el régimen no podrá soportar.

 

* LA POLITICA Y LA IZQUIERDA.      Por Byron Miguel

El avance del conocimiento humano, que hoy se despliega a velocidades vertiginosas, no ha traído los beneficios sociales esperados. En medio del asombro que provocan los adelantos de la ciencia y la tecnología, el desencanto, la incertidumbre y lo impredecible han calado profundo en el mundo en que vivimos.

Una de las esferas mas afectadas por esta situación es la política. Nunca como hoy la política y los políticos han sido tan poco valorados, y nunca como hoy se ha hecho tan necesario ese compromiso cívico-democrático para ordenar la convivencia humana.

La política, ha escrito John Dunn, "es el intento de unas criaturas con entendimiento, habilidades y virtud limitadas, de configurar las sociedades en que viven". Este intento presupone una comunidad cuyos miembros están conscientes de su mutua interdependencia, así como de sus diferencias, y que además son capaces de llegar a un acuerdo para construir un futuro mejor.

La humanidad no es homogénea. Las sociedades están integradas por individuos con diferentes intereses y valores; diferentes ideas acerca del bien común y diferentes visiones del futuro. En el último siglo hemos visto numerosos proyectos para construir comunidades uniformes y libres de conflictos, ignorando y suprimiendo las diferencias para conseguir, por medios violentos, la unidad societal a que aspiran. El costo de estos experimentos ha sido enorme, porque el mito de una sociedad unificada y reconciliada consigo misma es una fantasía que lleva al totalitarismo.

En una democracia la política tiene que aceptar las divisiones y los conflictos como algo inevitable. La ilusión racionalista de una comunicación y un consenso racional es decisivamente antipolítica porque ignora el papel fundamental que juegan las pasiones y los afectos en toda actividad humana.

En esta diversidad es preciso además distinguir entre el adversario y el enemigo. El que piensa de otro modo, el que quiere otras soluciones debe ser considerado no como un enemigo al que hay que destruir, sino como el adversario al que hay que escuchar y tolerar, y con el cual vamos a competir. Podemos aborrecer sus ideas, pero tenemos que permitir y defender su derecho a expresarlas y promoverlas. La categoría de enemigo no desaparece, pero ahora se limita a los que no aceptan el juego democrático y se excluyen ellos mismos de la comunidad política.

Hay un aspecto de la política que es importante destacar, y es que su acción se basa en la idea de que las cosas puedan ser diferentes a como son y que podemos mejorarlas; vista así, representa el instrumento de que disponen los ciudadanos para construir el futuro y no ser víctimas de él. Construir el futuro es establecer algo nuevo, y es por ello que la política valora más el cambio social que el stato quo, la renovación más que la conservación.

Los adversarios de la política; el liberalismo entre ellos, contemplan a la sociedad como un mecanismo movido y autorregulado por el mercado; Toda intervención externa es innecesaria y peligrosa. El interés general es el resultado del libre juego de los intereses privados. Cree que relegando los conflictos a la esfera privada, un acuerdo sobre reglas y procedimientos debe ser suficiente para administrar la pluralidad de intereses y resolver los problemas existentes. Con esto se llega a la conclusión de que la política es una actividad parasitaria. Pero lejos de resolver conflictos, el liberalismo crea en realidad nuevos problemas, ya que provoca desigualdades de ingresos, de oportunidades y sobre todo de poder, que atentan contra la democracia y la paz social. Estas desigualdades no son un producto accidental del sistema, sino parte integral del mismo.

El "éxito" de la democracia liberal debe más al colapso del comunismo que a sus propios méritos. Pero el desastre del marxismo leninismo no ha puesto fin a la pobreza ni a la necesidad de justicia; por eso el proyecto de la izquierda sigue vigente, y mantiene su importancia, no por una visión triunfalista y utópica del futuro, sino por su crítica al presente y su decisión de lograr los cambios necesarios para una sociedad más justa.

Afortunadamente la izquierda no dogmática ha estado en continua evolución, esto ha propiciado la aparición de múltiples variantes que están renovándose constantemente, porque han renunciado a encontrar la "verdad" y se conforman con llegar, mediante la discusión y la persuasión, a soluciones razonables, no definitivas, que estarán siempre sujetas a desafíos y revisiones.

Hay sin embargo, en esta saludable multiplicidad, rasgos comunes que caracterizan a la política actual de la izquierda. Hoy se cuestionan, se analizan y se debaten "verdades" que han sido su razón de ser durante el último siglo.

Una de las características tradicionales de la izquierda ha sido valorar lo colectivo por encima de lo individual, pero vivimos en una época en que el individuo con sus derechos, deberes y potencialidades ha ido reemplazando a lo colectivo y a las clases.

Para Anthony Giddens este nuevo individualismo no tendría su origen en las fuerzas del mercado ni el interés de limitar la intervención del gobierno a la protección y mantenimiento del orden público, sino en el abandono de muchas tradiciones y costumbres que menoscababan la independencia del individuo; este fenómeno se halla íntimamente asociado con la globalización, y hasta cierto punto con el desarrollo del Estado de Bienestar, pues sus instituciones han hecho posible la liberalización de muchas ataduras del pasado.

La actual generación y las futuras van a vivir más abierta y reflexivamente que las generaciones previas y van a exigir una mayor democratización. La democracia va a consolidarse como el valor central de una política de izquierda, no sólo porque hace posible una igual participación de los individuos en la determinación de su propio destino, sino porque en una sociedad en que la tradición y las costumbres se han debilitado, la única manera de establecer la autoridad es el proceso democrático. Esto no resta importancia a los tradicionales valores de la igualdad y la justicia social, más bien los potencializa y facilita su realización, pues el poder en manos de una verdadera mayoría establece las mejores condiciones para el logro de estos objetivos.

Hay un segundo fenómeno que exige la atención de la izquierda: las nuevas relaciones entre el trabajo y el capital. La tradición socialista ha enseñado que la respuesta a la explotación del trabajo por el capital era abolir o al menos controlar el capital privado. Hoy el éxito económico y el poder social están más relacionados con la posesión del conocimiento que con la propiedad de los medios de producción. El trabajo calificado se ha convertido en la clave del progreso económico. Ha aparecido una nueva clase de trabajadores de cuello blanco, propietarios del conocimiento, que han abierto la posibilidad de que ya no sea el capital el que explote al trabajo en interés de unos pocos, sino que sea el trabajo el que use el capital en beneficio de todos.

Existe además el reto que representa la renovación del Estado de Bienestar, piedra angular de los éxitos de la izquierda. Actualmente son muchos los países en los que la asistencia social ha dejado de ser una simple red de protección contra la pobreza y las calamidades para convertirse en un sistema que procura el bienestar de los ciudadanos garantizando la educación, el cuidado de la salud, el seguro de desempleo, el retiro etc. para todo el pueblo.

Los adversarios del sistema no han ahorrado sus críticas. Se ha dicho que trae una burocracia ineficiente, que no da espacio adecuado a la libertad personal, que tiene un efecto paralizador en muchos de los beneficiados, pero sobre todo han proclamado la bancarrota del sistema, algo que no ha sucedido. A pesar de los costos crecientes, el Estado de Bienestar se mantiene funcionando en los países donde se ha establecido. Hoy, sin embargo, es necesario un replanteo, no por un pretendido fracaso del sistema, sino porque la organización fordista de la producción masiva en la linea de montaje, con empleos duraderos, sindicatos influyentes e intervención keynesiana del Estado, ha ido dando paso a nuevos métodos de producción basados en la microelectrónica, prácticas laborales más flexibles, reducción de la intervención del Estado y nuevas estructuras familiares. Para adaptarse a esos cambios se habla de un Estado de Bienestar Positivo con objetivos más amplios; que trataría de dar solución a problemas tales como el aislamiento y falta de realización, cualquiera que sea el ámbito donde aparezcan; y en el que las inversiones en el "capital humano" pasarían a ser más importantes que la ayuda económica directa.

A los desafíos que se han mencionado podría añadirse la conveniencia de una mayor responsabilidad en la creación de la riqueza, y no conformarse únicamente con la distribución y redistribución de la misma. Esto sería además de conveniente; lo más razonable, pues sólo la izquierda está capacitada para establecer el necesario equilibrio entre la eficiencia y la equidad.

La renovación de la izquierda no dogmática, decía al principio, es un proceso perenne; pero hay épocas en que la necesidad de hacer compatible sus valores históricos y métodos tradicionales con las nuevas realidades emergentes, se presenta con más urgencia y hay que prestarle entonces, mayor esfuerzo y atención.

 

* Comites de Apoyo a un Proyecto Social Democrata Cubano.

COMITES DE APOYO AL PROYECTO DE LOS SOCIALDEMOCRATAS Y

SOCIALISTAS DEMOCRATICOS CUBANOS

El 14 de Julio del 2000 la Coordinadora Social Democrata de Cuba y la Corriente Socialista Democratica Cubana firmaron un historico acuerdo por el cual nuestras organizaciones han decidido iniciar un proceso que culminara en la unificaci6n de ambos proyectos.

Constituye este un significativo paso en el carnino que estas dos instituciones emprendieron en Abril de 1997, con el fin de elaborar una propuesta comun de socialdemocratas y socialistas cubanos para el presente de las transformaciones democraticas y para el futuro de la democracia cubana.

Con esta vocacion unificadora la Coordinadora y la Corriente quieren enviar un claro y doble mensaje. Primero, que los socialdemocratas y socialistas cubanos podemos y debemos trabajar juntos, con todos los matices que hacen a nuestros proyectos, en un unico y sistematico esfuerzo de organizacion y de ideas. Segundo, que todos los cubanos que pensamos desde las lineas maestras del progreso social y la democracia podemos converger en un solo haz, no importa el lugar del mundo en el que nos encontremos.

Mirar, pensar y trabajar por Cuba constituyen tres solidos pilares que acortan las distancias geograficas y superan todas las fronteras. Fue asi en el pasado y puede ser asi en el futuro. Y porque asumimos la conviccion de que compartir identidades y trabajar por ellas es posible entre cubanos, la Coordinadora Socialdemocrata y la Corriente Socialista se han planteado dar un paso mas, esta vez hacia todos los cubanos progresistas, creando los Comites de Apoyo. Que es un Comite de Apoyo?

La reunion formal o a traves de redes de todos aquellos cubanos de dentro y fuera de la isla que, no aspirando a la membresia en una de estas organizaciones e identificados con las ideas del socialismo democratico y de la socialdemocracia, estan en capacidad de cooperar con su vida organica, sus fines y propositos.

Cuales son las actividades de estos Comites de Apoyo? Muy simples.

. Expandir las ideas, proyectos y propuestas que ambas organizaciones han desarrollado o den a conocer en el futuro.

. Intercambiar, con la periodicidad que los propios Comites establezcan, ideas, propuestas y materiales que fortalezcan tanto la accion politica como la capacidad intelectual de ambas organizaciones.

. Facilitar el intercambio y la comunicacion con instituciones, entidades o personalidades politicos, asi como con ONGs que esten dispuestas a conocer o cooperar con nuestras organizaciones.

. Cooperar en la realizacion de tareas especificas que los miembros esten en capacidad de realizar.

. Acopiar y aportar recursos que faciliten la mejor y mas eficaz realizacion de los propositos de la Coordinadora Socialdemocrata y la Corriente Socialista Democratica.

Como se organizan estos Comites?

Por el simple acto de voluntad de crearlos y segun las circunstancias especificas de lugar en los que estos se vayan a constituir.

 

Requisitos? Solamente dos.

 

I - Cada Comite tendra una membresia minima de 3 (tres) miembros y 2 - Cada Comite tendra un vinculo organico con ambas organizaciones, segun se encuentren en el exterior o dentro de la isla.

Estrategia largamente acariciada por nuestras organizaciones, la creacion de estos Comites actualizan la multiplicidad de comproisos desde los cuales los ciudadanos pueden identificarse con el quehacer y el pensar politicos.

La Coordinadora Socialdemocrata y la Corriente Socialista no comparten la idea de que el hombre y la mujer politicos se identifiquen exclusivamente con el hombre y la mujer militantes. Otras formas de participacion y expresion de las sensibilidades permiten tambien un compromiso politico.

En nuestra idea, lo importante es presentar una fuerte maquinaria organica de ideas y propuestas politicos que puedan afrontar desde ya los retos del ahora y capacitarnos desde ya para los desafios del manana.

 

Solo debemos preguntarnos por el valor de nuestro propio compromiso.

Aquellas personas interesadas en constituir comites deben enviar los datos personales que incluye direccion postal y electronica, miembros del comite, modo de localizarlo. Personas de cualquier nacionalidad podran formar parte de estos comites.

Cualquier informacion pedirla al siguiente E-mail : LinoB21@aol.com

Diciembre 23 de 2000

 

 

 

 

 

 

 

 

       morm21@yahoo.com