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Metodologia

 


Metodología que deben seguir los Consultores

Antes de explicar la Metodología que deben seguir los Consultores es importante conocer algunos conceptos.

El trabajo con la Carta fue concebido en cuatro fases.

Una primera fase llamada Redacción del Anteproyecto, una segunda fase llamada Consulta Ciudadana, una tercera fase denominada Adhesión Ciudadana y una cuarta que llamaremos Petición Ciudadana.

En la primera fase, ya concluida, numerosos miembros de las organizaciones que forman parte de la Mesa de Reflexión de la Oposición Moderada en Cuba y en el exilio y otros sectores de la Sociedad Civil, redactaron el Anteproyecto, tomando como base una copiosa documentación sobre el tema, pero ateniéndose a la realidad cubana.

La segunda fase es la más importante y compleja. Es la que le dará autenticidad y legitimación social al proceso. ¿Por qué? Porque sin la participación activa, crítica y creativa de los ciudadanos no podríamos proponer finalmente un Proyecto de Carta de Derechos y Deberes Fundamentales de los Cubanos. Es fundamental, por tanto, que todo el mundo asuma que en esta etapa no estamos ofreciendo una propuesta para que las personas la tomen o la dejen. Es una propuesta para impulsar la autodefinición individual de los valores que deberíamos compartir los cubanos. Ofrecer una propuesta definitiva a los ciudadanos sin previa consulta, sería no respetar su capacidad y autonomía individuales. Esta fase, en la que estamos involucrados ahora, durará rigurosamente hasta el 10 de diciembre del año en curso. En esta fecha, todos los Consultores deben haber entregado los resultados de esta Consulta nacional. Con dichos resultados trabajará la Comisión de Redacción Final, que tendrá a su cargo la confección del texto definitivo de la Carta, tomando en cuenta las opiniones recogidas.

La tercera fase: Adhesión Ciudadana, consiste en la recogida de firmas de adhesión a la Carta una vez que esté lista su versión final. Con dos propósitos: Primero, todo firmante estaría asumiendo el Proyecto de Carta, en forma pública, como su propia Carta Ciudadana de Derechos y Deberes. Y segundo, apoyarían una petición de diálogo social a las autoridades, tanto comunitarias como nacionales, sobre derechos humanos en Cuba.

La cuarta fase: Petición Ciudadana, sería la forma institucional en la que se concretarían los propósitos antes descritos, o cualquier otro propósito cívico que se considere oportuno y necesario.

La tercera y cuarta fases sólo comenzarían a implementarse en el 2003, en dependencia del desarrollo y éxito de la segunda.


METODOLOGÍA

¿Qué es una Casa de Consulta?

Una Casa de Consulta es el lugar a donde acudirán los ciudadanos con el fin de conocer el Anteproyecto de Carta de Derechos y Deberes Fundamentales de los Cubanos, discutir, expresar sus criterios y opiniones, así como proponer enmiendas o nuevas ideas para el Preámbulo, o nuevos Artículos que considere deben tomarse en cuenta en la redacción final del Proyecto de Carta. Cada Casa de Consulta puede tener todos los Consultores que estime.

Existen dos tipos de Casas de Consulta: la pública y la reservada.

La Casa de Consulta pública es aquella que, como la palabra lo indica, puede ser conocida por todos en la comunidad o en cada barrio, nacional e internacionalmente y por los medios de comunicación.

La Casa de Consulta reservada es aquella que, sin darse a conocer públicamente, realiza las mismas funciones.

Existe también una modalidad: la del Consultor itinerante que, careciendo de posibilidades para hacer su trabajo en una Casa, realiza sus funciones en forma ambulatoria.

¿Qué es el Consultor?

El Consultor es la persona encargada de dar a conocer la Carta, explicar su importancia y objetivos (debe conocer muy bien la Presentación que le será entregada y los pasos de esta Metodología), llenar el Registro de Opinión, custodiar los datos y hacerlos llegar con prontitud a los lugares previamente establecidos. El Consultor es la persona más importante. De él depende que hagamos un proceso de Consulta nacional amplio, riguroso y que cale profundo en la sociedad cubana. El Consultor debe realizar su trabajo, por tanto, con dinamismo y rigor, y con un criterio de honestidad inflexible.

Cada Consultor tendrá en sus manos dos instrumentos: el primero es el Registro de Opinión, el segundo es el Registro de Enmiendas.

El Registro de Opinión es la planilla donde, después de leída y analizada la Carta por los ciudadanos, el Consultor recogerá sus opiniones. La planilla tiene seis columnas. La primera es para la numeración consecutiva ( va del 1 al 70: 35 por delante y 35 por detrás en la hoja que recoge la planilla) de las personas consultadas individualmente. La segunda, tercera, quinta y sexta columnas son para la recogida de opiniones y deben ser llenadas únicamente con una equis (X). En la cuarta columna se registran los párrafos del Preámbulo o Artículos sobre los que la persona consultada vierte su opinión. En ella solamente se señala con números romanos u ordinales, según los casos ( I, II, III, etc; o, 1, 2, 4, o 15, etc), dichos párrafos o Artículos. No se admitirán otro tipo de marcas.

El Registro de Enmiendas es el instrumento donde todos aquellos que quieran expresar su opinión deben asentarla. ¿Qué tipo de opiniones deben aparecer en este Registro? Opiniones concretas de modificación o de inclusión de nuevos Artículos o ideas para el Preámbulo. Deben evitarse opiniones que no expresen exacta y claramente un tipo de modificación o inclusión. Este Registro debe ser entregado, por tanto, sólo a aquellos ciudadanos que tengan una propuesta específica de cambio o inclusión es decir, aquellos que llenaron la cuarta columna. En el Registro de Enmiendas deben escribir los ciudadanos directamente.

¿Qué cosas no debe hacer el Consultor?

El Consultor no debe:

A) Recoger firmas ni número de identidad de las personas consultadas. Esta segunda fase del proceso es estrictamente anónima.
B) Consultar a personas menores de 16 años.
C) Incluir a ningún extranjero entre los consultados, sea este periodista, del personal diplomático, turista o residente permanente de cualquier tipo.
D) Presionar a ningún ciudadano a participar. Todo ciudadano debe saber que este proceso es estrictamente voluntario.
E) Influir en las opiniones del consultado, ni sugerir aceptación o modificación alguna.
F) Imprimir connotación política a la Consulta de la Carta. Todos los ciudadanos, independientemente de su opinión o pertenencia política, filosófica o religiosa pueden expresar sus opiniones o criterios.
G) Utilizar planillas de Registro de Opinión que no sean copias exactas de la planilla original.
H) Emplear otro signo distinto a la equis (X) a la hora de llenar las planillas.
I) Dar a conocer, en ningún caso, y públicamente, los datos parciales que acopie antes del 10 de diciembre.
J) Utilizar la Carta con fines políticos o interés particular o de grupo.
K) Bajo ningún concepto, ocultar ni enmascarar a las autoridades que lo soliciten, en el transcurso de una eventual investigación, la documentación, la naturaleza y los objetivos de este proceso.

¿Qué cosas debe hacer el Consultor?

El Consultor debe:

L) Ser el primero en autoconsultarse.
M) Explicar la connotación estricta y única de la Carta: se trata de una propuesta de derechos humanos. No es una propuesta de naturaleza política. Se debe evitar, por consiguiente, el lenguaje de tipo político.
N) Dejar bien claro el hecho de que el texto de este Anteproyecto ha sido elaborado solamente por cubanos sin tutelas o intromisiones externas, y es resultado de un proceso de discusión, entre cubanos, sobre derechos humanos que se viene desarrollando en el país desde el 2001.
O) Enfatizar el carácter participativo de la propuesta. Lo más importante en el proceso es que los ciudadanos puedan dar y den su contribución a la elaboración y reelaboración, definición y redefinición de sus propios valores, derechos y deberes. Todo ciudadano debe saber que está leyendo un Anteproyecto, un borrador sobre el que va a escribir y rescribir sus ideas y criterios con el fin de elaborar una propuesta final que tendrá en cuenta sus sugerencias o enmiendas.
P) Sugerir a cada ciudadano consultado que dé a conocer a otros el Anteproyecto de Carta y que le facilite el contacto con otros posibles interesados.

La forma de proceder para realizar una Consulta es la siguiente:

1- Entregar un ejemplar de la Carta, explicando claramente al ciudadano cuáles son los propósitos, y dándole el tiempo necesario para que pueda formarse una opinión responsable y racional sobre la misma.
2- Proceder posteriormente a llenar la planilla de Registro de Opinión en la forma indicada. En ningún caso esta planilla debe ser llenada por la persona consultada.
3- Entregar el Registro de Enmiendas , sólo en caso de que la persona consultada quiera expresar una propuesta específica de modificación o enmienda sobre Artículos determinados, o incluir algún Artículo nuevo o idea para el Preámbulo.
4- Propiciar el debate, si un grupo de ciudadanos lo cree necesario, sobre la Carta u otros asuntos relacionados con los derechos humanos. Para que estos debates sean lo más racional y productivo posibles, los participantes no deben exceder nunca el número de diez (10) personas.
5- Acopiar debidamente los datos, custodiarlos y entregarlos a las personas o en los lugares previamente establecidos, y nunca después del 10 de Diciembre del 2002.